Límites de envío: por qué existen
Tu proveedor de correo vigila cuántos mensajes envías. Si de golpe salen muchos, puede pensar que tu cuenta está enviando spam y bloquearla.
Para evitarlo, EmilIA reparte los envíos. Si pides a la IA que mande muchos correos, no salen todos a la vez: esperan en una cola y se envían al ritmo que marcan los límites (por minuto, por hora y por día).
Si se alcanza el límite del día, los que queden saldrán cuando empiece el siguiente periodo. No se pierden, solo esperan. Puedes ver cuántos hay esperando en tu panel, en En cola.